Ayer domingo amaneció soleado y, tras mucho tiempo encerradas, las niñas tuvieron su esperado premio. El miércoles la pediatra ya dio el alta a Victoria y el jueves ya volvieron al cole. Ahora tocaba disfrutar y… ya lo creo que disfrutaron. Bueno, disfrutamos porque a los papis se les caía la baba viendo lo bien que se lo pasaban sus niñas.













